viernes, 12 de agosto de 2011

El hombre que vendió su alma (Leyenda Maya)

El hombre que vendió su alma (Leyenda Maya)

Si alguna cultura nos ha dejado un legado de mitos y leyendas atractivos e interesantes es la Maya no era raro en la antigüedad buscar explicaciones a los sucesos en base a experiencias con divinidades o animales, dejándonos como legado al día de hoy historias dignas de la mejor de las bibliotecas, como es el caso de la leyenda del hombre bueno que vendió su alma, sucede que un muy buen hombre inteligente y sabio pero que no había tenido suerte en la vida, cansado de ser infeliz invocó a Kizín para proponerle vender su alma. El demonio interesado en tener el alma de un hombre bueno para sí puso sus condiciones, a cambio de su alma, le cumpliría siete deseos y al verse el último cumplido su alma sería suya para siempre.


El hombre entonces pidió riqueza y el demonio le dio tanto oro que no le hubieran alcanzado dos vidas para contarlo, pidió mujeres y se vio rodeado de las más hermosas, pidió salud y se vio más fuerte que un roble, pidió los más ricos manjares y se alimentó de lo más sabroso que un hombre haya probado hasta quedar
satisfecho pidió poder y sintió lo que es vivir como un cacique, pidió viajar por el mundo y en un parpadeo conoció lugares que ningún otro hombre había conocido y llegó el último deseo, entonces el hombre le pidió a Kizín, mostrándole una bolsa de frijoles negros que tenía le pidió que se los lave hasta que queden blancos, el demonio después de un tiempo descubrió que era imposible y que había sido engañado por eso desde entonces hizo que existieran frijoles negros, blancos, amarillos y rojos para no volver a perderse un alma con este engaño.

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